La inflamación es un mecanismo de defensa de nuestro organismo. Nos alerta cuando algo no marcha bien.

Cuando se trata de una inflamación aguda nos alertará con síntomas como la hinchazón, el rubor y el dolor. Se caracteriza porque tanto la duración como los síntomas son muy diferentes a la inflamación crónica.

En cambio, la inflamación crónica no suele causar dolor, actúa en silencio y es la antesala de las enfermedades crónicas.

En las imágenes podrás descubrir los 5 TIPS para evitar la inflamación crónica.

Es mejor prevenir que curar y la alimentación antiinflamatoria es fundamental.