Alimentación Terapéutica y Antiinflamatoria 

En las últimas décadas la alimentación se ha visto modificada de forma exagerada. La alimentación de nuestros abuelos dista mucho de la actual. Nuestro entorno ha evolucionado en todos los sentidos (estilo de vida, alimentación, tecnologías…) y, de hecho, lo ha hecho de forma mucho más rápida que nuestros propios genes, provocando una pandemia de enfermos y un aumento exponencial de las tasas de sobrepeso y obesidad.

Vivimos deprisa, el tiempo nunca es suficiente y queremos las cosas de forma inmediata. Este tipo de sociedad y mentalidad han favorecido el incremento de los productos ultra procesados o productos preparados y listos para consumir, el sedentarismo y el estrés, entre otras cosas. Una alimentación que nos alimenta pero no nos nutre; una alimentación pro inflamatoria causante de desajustes hormonales y asociada a enfermedades crónicas, diabetes, artritis, problemas cardiovasculares, digestivos y enfermedades autoinmunes, entre otros. Llena de azúcar, grasas trans y alimentos de baja calidad. Una sociedad en la que los alimentos saludables suelen ser más caros y los más perjudiciales son cada vez más baratos y fáciles de adquirir.

Está claro que la alimentación tiene un papel fundamental en nuestra salud.

«SOMOS LO QUE COMEMOS Y EN FUNCIÓN DE NUESTRA DECISIÓN LOS ALIMENTOS SERÁN NUESTRA MEDICINA O BIEN NUESTRO VENENO.»

Una alimentación demasiado ácida y pro inflamatoria desequilibra nuestro organismo produciendo un estado de inflamación que mantenido en el tiempo es la antesala de infinidad de dolencias y enfermedades que se pueden mejorar con una alimentación terapéutica y antiinflamatoria.

El MÉTODO ÁMATE contempla una alimentación terapéutica enfocada en la nutrición del organismo con el objetivo de crear un estado de salud antiinflamatorio y fortalecer el sistema inmunológico.

Sea cual sea el problema de salud detrás siempre hay un tema de inflamación que puede mejorar con una alimentación adecuada a cada caso.

¿Qué conseguirás?

Cuidado de tu salud intestinal

Cuando el intestino se encuentra inflamado y existe permeabilidad o disbiosis suele darse una mala absorción de los nutrientes. Esto genera inflamación sistémica y a su vez el sistema inmunológico se ve debilitado. Por esta razón, es primordial que eliminemos aquellos alimentos inflamatorios capaces de irritar el intestino e incluyamos aquellos que ayudan a mantenerlo en condiciones óptimas.

Microbiota

La microbiota intestinal es la comunidad de microorganismos vivos residentes en el tubo digestivo. Es indispensable para el correcto crecimiento corporal, el desarrollo de la inmunidad y la nutrición. Alteraciones en la microbiota podrían explicar algunas epidemias de la humanidad como la obesidad, alergias, intolerancias y otras enfermedades crónicas.
Una microbiota equilibrada es fundamental para ayudar al sistema inmune y conseguir un estado de salud deseado.

Controlarás el azúcar en sangre

Una mala gestión del azúcar en sangre contribuye a una inflamación sistémica y a problemas hormonales, entre otras cosas. Por ello, controlar este aspecto también resulta necesario para disminuir la inflamación del cuerpo. En la dieta occidental actual el nivel de azúcar en sangre sufre unas subidas y bajadas muy drásticas, razón por la que cada vez se dan más casos de diabetes u otras enfermedades.

Fortalecerás tu sistema inmune

El intestino permeable, la inflamación sistémica, el desequilibrio hormonal, las deficiencias nutricionales contribuyen a un sistema inmune debilitado. Por ello, reduciendo esta inflamación, aumentando el consumo de alimentos nutritivos y controlando la regulación del azúcar en sangre conseguiremos ayudar al sistema inmunológico.